Mis crónicas

Depurar la lista: el debate entre el verdadero y el falso amigo en Facebook

Facebook es hoy día la plataforma interactiva más usada en todo el mundo, suman millones los cibernautas de todas latitudes que utilizan constantemente sus opciones. Cuando lo sabes emplear, es sobradamente ventajoso y la cantidad de beneficios suele ser extensa. El principio fundamental sigue siendo el intercambio en un entorno extremadamente diverso.

A pesar de ello, existe un grupo de “supuestos amigos” que no logro entender al estar en una especie de ninguneo en mi lista de chat y supongo que en la de otros muchos.  La polémica en torno al uso de esta red social va cada vez en acenso, al principio todo parecía sublime, pero la naturaleza humana es compleja y tiende a liar las cosas. Facebook ha unido familias y amigos, posibilita gran cantidad de iniciativas, expectativas y tiene al corriente a los usuarios de muchas noticias interesantes y en ocasiones inservibles. Pero en el afán humano de conocer y ser, esta red se convierte también en un escenario proclive para mal entendidos, agravios y no cabe dudas que vendemos una información diaria de nuestras vidas a la corporación y todos los usuarios.

Aquí encuentras de todo y para todos y entre más te sumerges mejor lo comprendes. No hay muchas reglas, ni manuales, la responsabilidad es muy personal de cómo lo entiendes y cómo te proyectas. En la actualidad suman millones los fieles seguidores, pero también los que han emigrado a otras plataformas y critican el sentido indiscreto de esta red. Por el contrario, otra cantidad abrumadora diariamente se insertan como nuevos usuarios.

En materia de amistad vía online, estoy convencido que tenemos fines, orden de preferencias y no podemos pensar que merecemos el preciado tiempo de los demás y viceversa. Siempre habrá otras prioridades porque no creo que a nadie le sobre su tiempo, cuando la dinámica actual nos lleva apresuradamente. Pero más allá de esa premura casi normal de la vida moderna, me concentro en el objetivo base de esta plataforma interactiva y me formulo estas dos interrogantes:

¿Por qué nos estamos pidiendo y aceptando solicitudes de amistad en Facebook si luego ignoramos todo ápice de intercambio?

¿Cuál es el objetivo de amistad en facebook sin intercambiar una palabra?

Seré específico y quizás no el único con esta inquietud. Pero confieso que me fastidia ver la lista de contactos full de gente que en la mayoría de los casos resultan conocidas y que, al paso de los días, meses y hasta años no intercambian nada y cuando lo intentas, no divisas el más mínimo interés de correspondencia.

¿Cuál es la razón de aparentar cordialidad con quienes en verdad no nos interesan como amigos en esta red? Sé que las respuestas serán diversas y los enfoques personales pueden ser a favor o en contraposición a lo que digo. Supongo que queremos de visita en nuestro muro, al igual que en nuestras casas; a los amigos de verdad, no a los de mentirita. También creo que se le pueden abrir las puertas a nuevos individuos, pero también cerrárselas. Desearemos siempre una plática agradable y por demás darle sentido a esa condición que tenemos los humanos de ser entes sociales.

Si no nos interesa la amistad de otra persona, ahorrémonos poner a pensar a alguien si te acepta la solicitud porque a la larga no te conoce, pero ya que se le vas a pedir; si te admite, ten presente esta observación, de lo contrario: ¿Qué pintamos como “amigos” en esta red?  Depurar la lista de amigos inactivos parece ser la mejor opción porque, a decir verdad; no acabo de entender la luz verde de su presencia en el chat.

Después de algún tiempo en esta red he confeccionado bajo la chispa cubana mi propio listado por categorías de los “amigos” en Facebook, si es que se le puede llamar a muchos así. Aunque parezca jocoso o burlón, en verdad me resultó divertido pues es lo más cercano a la realidad y a nuestro choteo criollo.  

El verdadero amigo de Facebook (siempre presto a intercambiar, preguntar, saludar y comentar por voluntad propia)

El amigo “ahí estará” (jamás intercambia contigo nada, sin embargo, todo el tiempo está conectado y fue él quien te pidió solicitud de amistad)

El amigo “ándele manito” (este es uno de los que suele caerme más barrigón, cuando le preguntas algo para todo pone manitos al estilo like)

El amigo “simbólico” (sus manifestaciones y respuestas todo el tiempo tienen que ver con pegatinas, símbolos, caritas o animalitos)

El amigo “jeroglífico” (siempre escribe disparatadamente y cuesta entenderlo. ¡Ah! y la culpa es del teclado)

El amigo “memes travieso” (de tipo filósofo, todo el tiempo publica y envía memes, citas y frases célebres)

El amigo “figurín” (sus inquietudes siempre giran en torno a que no le estás dado like a todas sus selfing. Incluso, te lo exige)

El amigo “juez de meta” (todo el tiempo te cuestiona, critica, corrige lo que publicas y su muro parece ser el perfecto)

El amigo “extradiscreto” (dice que jamás publicará ninguna foto de él en Facebook porque su vida es privada y no mostrará nada de él en la comunidad de usuarios)

El amigo “relámpago” (cuando entablas una conversación, al segundo siempre tiene que irse. Sus palabras favoritas son: “hola” y “nos vemos”)

El amigo “cuello de jirafa” (a la semana o al mes te responde e increíblemente cuando te contesta lo hace como si fuera al instante la conversación)

El amigo “calibre reducido” (todo el tiempo usa abreviaturas como: xq, salu2, tqm, ksa, 1beso, etc etc…Tal parece que quedó con trastornos de economizar los caracteres del SMS)

El amigo “Agente 007” (tiene un tipo especial de paranoia, todo lo que le dices o preguntas está sujeto a espionaje y hay que cuidarse de escribir y decir todo por esta vía)

El amigo “jajajajaja o jejejejeje” (goza de un sentido extremo del humor, todo le da gracia, incluso aquello que no lo tiene)

El amigo “insurrecto” (el centro de su conversación -siempre- es criticar el sistema y gobierno de Cuba, ¡Ah! y su criterio, como está en el exterior es el que vale, el de tuyo es nulo)

El amigo “presumido” (generalmente es mujer y bonita, cuando le saludas usa respuestas cortas y con cierto grado de engreimiento y petulancia. Sus textos más largos son: Si, No, ¿Tú crees?, ¡No me parece!, ¡Puede ser!, ¡No lo creo!, mmmm…)

El amigo “monólogo” (en un diálogo escribe, escribe, escribe, y no lee no lee no lee)

El amigo “pétalo de rosa” (tiene problema al no entender bien las cosas y se ofende fácilmente por todo lo que le dices o le comentas)

El amigo “no está en ná” (este es muy divertido, siempre te hace reír, sus expresiones son bien callejeras y naturales: que welta el mío, locol, acere, man, consolte, monina, ¡to ta bien!, ¡ta clásico!, ¡ta fula!, anja, unjum…etc etc…)

El amigo “detrás del palo” (nunca se acuerda de nada, siempre está despistado y te hace las mismas preguntas siempre)

El amigo “nunca fue a la escuela” (no cuida su ortografía para nada, e incluso publica largos comentarios sin problemas de ningún tipo, sus palabras favoritas son: grasias, acerte, ola, asepto, asta, yames, fasil, felis, voi, mui)

El amigo “one moment” (se parece mucho al ahí estarán lo que con este gozas del privilegio de hablar solo -una vez- en toda tu trayectoria por Facebook, al parecer no se motiva más)

El amigo “yumín” (cubano por cierto, pero el extranjero le hace un daño terrible, se le olvidó el terruño natal, las tradiciones, en fin; es otra persona y lo hace notar)

El amigo “repite y pon camarón” (es buena gente, pero se toma muy en serio eso de postearte videos, páginas, audios y podcast por interno y externo aunque no te interese o se lo hayas pedido)

El amigo “despiste” (en esta condición hemos caído todos, forma parte de alguna novatada inicial, pero estos se pasan: siempre envían mensajes, fotos y comentarios a la persona equivocada)

El amigo “incógnito” (este es un poco tonto, cuando te pide solicitud de percatas que su foto de perfil es cualquier cosa menos él, una flor, un gato, un carro. Como no lo conoces, te preguntas: ¿quién … es este? y terminas no aceptándolo)

Acerca de Rizo

Profesor Asistente en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Holguín, pero cubano, amigo ante todo y presto a ayudar en lo que esté a mi alcance. Tengo inclinación por diferentes oficios, pero en especial por la culinaria. Del ser humano aprecio y valoro mucho la sensatez y la humildad.

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