Palabreando

Algunos clichés popularizados

El cubano se inventa de vez en cuando algunos aportes al lenguaje que en ocasiones suelen ser de uso masivo y polémicos por demás. No entraré en detalles gramaticales, pero recuerden meditar “siempre” en lo que vamos a decir. Se ha hecho popular que muchas personas respondan a algo sublime de la siguiente forma: esto o aquello está bastante bien, bastante regular, bastante interesante, bastante bueno o bastante malo. ¿Por qué utilizar el adverbio de cantidad innecesariamente? ¿No será mejor decir: esto o aquello está regular, muy interesante, muy bueno o muy malo?  Lo mismo pasa con el adverbio o pronombre indefinido tanto.

Es normal escuchar: eso es un tanto pertinente, un tanto importante, un tanto creativo. Su utilización aquí es para atenuar propiedades a algo, sin embargo, si le quitamos el tanto a la expresión se escucha más lineal: no resulta pertinente, no es importante o es poco creativo. Dejemos la redundancia, la sobra y la superfluidad al hablar. No embrollemos el lenguaje, según de sencillo es de complicado si queremos.

No diga: él o ella tiene “el” sartén por el mango…Lo correcto es: tiene “la” sartén por el mango. La palabra sartén es un sustantivo que pertenece al género femenino. Ya que estamos en temas de cocina, muchas personas dicen: «tirnar» lo correcto es tiznar: que significa tizne, hollín o la ceniza causada por el efecto del fuego con leña, queroseno u otros productos.  

He escuchado algunos hombres generalmente referirse a algo grande o de proporciones superiores con el término “jamergo”. Por ejemplo: Me comí un mango jamergo…, Era un tipo jamergo…, Están vendiendo plátanos jamergos…  La palabra correcta es “jamelgo” y su significado quiere decir caballo flaco, viejo, hambriento y de poco valor. Por lo tanto; no encaja para nada esta palabra con su uso popularizado.

Cuidado al escribir algunas palabras homófonas, su significado es totalmente diferente.  Vi un letrero en el que el uso de la palabra “ralla”raya” estaba incorrecto. Raya: significa línea, señal larga o estrecha y también un tipo de pez marino. Por el contrario, ralla: del verbo rallar significa desmenuzar en partículas algún producto con un rallador, guayo, lima o escofina.    

Ya se ha diseminado aquello de ¡a pululu!, archiconocida expresión del personaje Ruperto protagonizada por el actor Omar Franco en el espacio humorístico Vivir del Cuento, que pegó y de qué manera. Casi todo el mundo lo decía en Cuba y su significado era abundancia de algo, sin embargo; no aparece registrado en ningún diccionario de la lengua castellana. Lo más próximo es; Pululo que significa en Bolivia un tipo de cuerno que tocan los indígenas y en Guatemala es el animal o la persona gruesa y de poca altura.

Es casi costumbre que los deportistas y entrenadores e incluso, periodistas digan a través de los medios: …el terreno dirá la última palabra… Sin ser tan quisquilloso con el lenguaje, pero es que hay detalles que descuidamos y el español es claro y hermoso. Esto es una personificación que se ha popularizado y de la forma más descuidada. Que yo sepa un terreno jamás hablará, creo que se puede buscar otra alternativa, incluso decir: …en el terreno, se dirá la última palabra… que es otra afirmación muy diferente y clara.   

Ahora está de moda que muchas personas cuando van a cerrar una conversación digan: …en fin, el mar… cliché popularizado por la actual novela cubana del mismo nombre. Yo interpreto que será algo profundo, infinito, en fin, no sé.

Acerca de Rizo

Profesor Asistente en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Holguín, pero cubano, amigo ante todo y presto a ayudar en lo que esté a mi alcance. Tengo inclinación por diferentes oficios, pero en especial por la culinaria. Del ser humano aprecio y valoro mucho la sensatez y la humildad.

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