Moda

Un aspecto significativo dentro de la delicadeza y belleza femeninas

Confieso mi inclinación por los pies pulcros y hermosos en la mujer. Existe un tipo de perfección en esa zona que por lo menos a mí, me llena de mucha satisfacción verlos y reconocérselos. Los disfruto, admiro su  impecabilidad y si están complementados con un bonito calzado, el deleite es henchido. En alguna ocasión escribí sobre “El síndrome de los pies feos” y recibí algunas críticas, sobre todo; porque el mensaje estaba dirigido a aquellas mujeres que no cuidaban sus pies y llegaban al extremo de tenerlos agrietados y mal cuidados.  

Esta vez voy al otro extremo, precisamente en lo excelso de la belleza femenina y su cuidado e intención por lucir encantadoras y sexys. Y como yo sé que hay muchos hombres con sentimientos paralelos al mío, vale incentivar en ella esta hermosa costumbre y dirigir esta declaración a todas las que siguen la línea de lo estético y del buen gusto femenil.  Lo que escribo es quizá para revelar el criterio de algunos agrados masculinos ocultos o parapetados en el machismo cubano y también para que entiendan que tenemos satisfacciones que dependen de detalles tan simples y encantadores como este.

Pero como todo tiene su complicación en este mundo moderno. ¡Ojo con este dato curioso! Según criterios de psicólogos y sexólogos existe un tipo de adicción a ver pies bonitos, es una rama del fetichismo llamada podofilia. Ciertos individuos van más allá de tan solo mirar los pies y reconocerlos, pues lo que se busca es placer, satisfacer instintos sexuales, tocarlos, acariciarlos, olerlos e incluso practicar el llamado Footjob, que es básicamente tener relaciones sexuales con los pies de la pareja y el miembro masculino.

Pese a las contrariedades y complicaciones humanas, el hecho de que algunos hombres lo valoremos de la forma más sana, lo reconozcamos y hasta lo exijamos tiene su designio y que por demás, venga desde el sentimiento varonil; creo que lleva implícito un toque mayúsculo de primor.

Sin parecer cursi ni pretencioso, las mujeres son y seguirán siendo ese tipo de obra perfecta que nos calará siempre el gusto, el deseo y la admiración. Habrá otras bellezas en la mujer, y lo sé; pero hoy quiero reconocer esta en específico porque lo merece y tiene en sí su valor atrayente.  

 

 

 

 

Acerca de Rizo

Profesor Asistente en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Holguín, pero cubano, amigo ante todo y presto a ayudar en lo que esté a mi alcance. Tengo inclinación por diferentes oficios, pero en especial por la culinaria. Del ser humano aprecio y valoro mucho la sensatez y la humildad.

2 Comments

  1. apg

    Hola Rizo, te confieso que me hiciste esconder los pies debajo de la mesa. Gracias por tan revelador articulo. Gracias en nombre de las mujeres que en ocasiones posponemos uno , dos o tres dias la manicura. A veces el agetreo de la vida moderna, entre el trabajo, la casa, los hijos, las tareas pendientes sentimos que no nos alcanzan las 24 horas para hacerlo todo.
    Y dejamos para luego, aquello que yo pensaba que era lo menos importante, pero ahora gracias a ti pondre en los primeros de mi lista de pendientes. Saludos y felicidades por tus ultimos artículos.

    • Gracias Adis…ufff al fin te robo un comentario!….Sé que lo harás y muchos disfrutarán de ti incluido tú. Que todo sea como dijo Martí: por el mejoramiento humano.. Abrazos desde Holguín!

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