Mis crónicas

La costumbre un enemigo silencioso

Nunca es tarde para reflexionar en todo aquello que no nos viene bien. Si a veces se insiste tanto en pensar lo que comemos por la boca, los es también para aquello que comemos por el mente. Algunos hábitos de diversa naturaleza suelen convertirse en lo cotidiano del ser humano y si no estamos al tanto de nuestro ciclo diario caemos en lo que los psicólogos autodenominan como “zona de confort” o peor aún, en la costumbre.

Detengámonos a pensar por un minuto en todo lo que hacemos un día tras otro y en aquello que pudiéramos cambiar solo si saliéremos de esa rutina y convirtiéramos lo cotidiano en una batalla contra el automatismo. Como me diría un amigo hace pocos días: …el tiempo pasa y pesa… De ahí no permitirse el hecho que llegue el día del abatimiento, de la duda, del qué no hice y del qué dejé de hacer.

No se trata de establecer un plan de trabajo para nuestras vidas, pero si un orden lógico y a conciencia de lo que hacemos, siempre pensando en metas loables. La idea de cumplirlas a corto o mediano plazo nos mantendrán activos y entenderemos mejor cuánto tiempo desperdiciamos.  Reflexione en su rutina, acepte que pierde mucho de su espacio, medite en que se ha acostumbrado a muchas cosas sin sentido y solo así entenderá la razón de este breve escrito.

Acerca de Rizo

Profesor Asistente en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Holguín, pero cubano, amigo ante todo y presto a ayudar en lo que esté a mi alcance. Tengo inclinación por diferentes oficios, pero en especial por la culinaria. Del ser humano aprecio y valoro mucho la sensatez y la humildad.

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